Resumen
Los primeros signos de prosperidad en la Villa de la Asunción los hizo notar el visitador Gaspar de la Fuente en el año de 1609, ya que se percató, al finalizar la guerra contra los chichimecas (1550- 1590), del tráfico comercial creciente –que en su mayor parte tenía como destino las minas de Zacatecas–, de la abundancia de agua y de la relativa calidad de las tierras; pero esto no habría ocurrido de no haber sido por la plena disposición de las autoridades locales. La villa, en sus primeros años, dependió mucho para su progreso en los ámbitos económico y social del crecimiento demográfico, que para 1609 habría alcanzado los 450 habitantes. Con ese volumen de población parece exagerado el número de negros y mulatos registrados (150). No obstante, no es raro, ya que gran parte del trabajo en la primera mitad del siglo xvii era realizado por la mano de obra esclava.